sábado, 8 de marzo de 2014

Capítulo 1


1

Cuando despierto, una tenue luz entra por la ventana. Tengo frío. Me doy cuenta de que la basta funda del colchón está volcada en el suelo, lo que indica que me he vuelto a mover en sueños. Esto me sucede desde hace tiempo, creo que aún era muy pequeña la primera vez que me agité en sueños. No solo me muevo en la cama, sino que también hablo o grito. Incluso a veces en las que me levanto y camino por casa. Soy eso a lo que llaman “sonámbula”. La ventaja de vivir sola es que, cuando te pasa eso no hay nadie a quien puedas despertar de un susto.

Me siento en la cama y observo la habitación. Delante de mi hay un armario pequeño de madera, con los bordes podridos por la humedad, al lado está la puerta, una gran puerta de metal que siempre dejo abierta. A los pies de mi cama tengo un pequeño baúl cerrado con llave, la llave no la tengo yo. Al lado de la cama hay una mesita de noche, de madera un poco ennegrecida por la humedad, igual que el armario. Me sorprende ver que en la mesita un jarrón de cristal con una rosa blanca. Supongo que la habrá dejado Lily mientras yo dormía, para decirme que nos reunamos en el lugar de siempre.

Seguramente estará asustada. Es la primera cosecha en la que participa nuestro distrito.

Me levanto y me pongo unas botas de cuero. Abro el armario y cojo una camisa blanca y unos pantalones negros y antes de salir de la habitación, cojo la rosa y me dirijo al baño, me doy una ducha y me seco el pelo, pero ni siquiera me molesto en peinarlo, y me coloco la rosa en la oreja.

Salgo del baño y voy hacia la cocina, aunque…bueno…no creo que se le pueda llamar cocina a un armario, una mesa con una silla y un pequeño hornillo.

Abro el armario y cojo todo lo que tenía: un trocito de pan. Salgo de casa precipitándome por el largo pasillo hacia la salida de lo que una vez fue mi feliz hogar.

Normalmente mi distrito es un lugar lleno de vida y alegría, hasta que el Capitolio decidió acabar con eso.

*En la guerra, mi distrito juró no participar a cambio de que el capitolio nos protegiera y no nos hiciera participar en nada para controlar las rebeliones…se puede decir… que mi distrito le hizo la pelota al Capitolio.

Acabaron con el distrito 13 y decidieron crear los Juegos del Hambre, para controlar la rebelión.*

Así que…bueno…os imagináis como estamos sabiendo que dos chicas tendrán una muerte en un lugar desconocido y que lo verán por todo Panem.

La calle está completamente vacía, la cosecha no empieza hasta las dos y la gente prefiere dormir, si es que pueden.

Mi casa está muy lejos del lugar de reunión, donde se encuentra Lily, así que me doy un poco de prisa ya que una de las pocas cosas en las que Lily y yo nos parecemos es en que no tenemos paciencia en absoluto.

2 comentarios:

  1. Los Juegos del hambre me encanta me he visto la saga entera♥

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  2. Los Juegos del hambre me encanta me he visto la saga entera♥

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